Estas últimas semanas (aunque siendo honesta más bien este último mes) he estado a tope con mil cosas y no me ha dado tiempo a hacer ningún update sobre qué andaba haciendo o en qué estaba trabajando. 

Como me iba a Japón, gran parte de mi trabajo era dejar todos los deberes hechos y todo el contenido creado para que mi ausencia se notara lo mínimo en el trabajo y con mis clientes. Esa es sin duda una de las cosas buenas que tiene para mí ser autónoma: que yo me organizo mi tiempo, tanto de trabajo como libre. Si voy a estar fuera una semana, ya sé que tengo que trabajar el doble la semana anterior. Y así suma y sigue. 

Me iba dos semanas así que os podéis imaginar cómo fueron las dos semanas previas: locas. No cabía en mí del frenesí vital que llevaba encima. Eso ha hecho que, en parte, no haya tenido demasiado tiempo para escribir sobre nada aquí, ni aunque quisiera. 

Pero bueno, Japón ya fue y, aunque sigo con el post del viaje sin terminar (es un poco eterno porque quiero que sea lo más completo posible) y poniéndome al día con el trabajo, quería ser constante y no abandonar el blog en general. 

Desde mi vuelta he estado rodeada de flores todo el día. Comenzaba un nuevo mes en Blooms y hemos estado preparando los ramos de las próximas semanas. No voy a dar más la turra con lo gratificante que es estar rodeada de flores todo el día porque ya lo he dicho mil veces, pero bueno, lo es. Ya llevo dos años así y, mientras que con otros productos y clientes he sentido la necesidad de cambiar o dejarlo por falta de creatividad, con las flores no se me pasa. Cada semana descubro flores nuevas o aprendo cosas que no sabía y eso me estimula mucho. Creo que quizá la clave está ahí precisamente. 

También he estado haciendo fotos para Slaska Handwoven, una de mis marcas favoritas cuyos productos están tejidos a mano en telar tradicional. No sólo todo es precioso sino que son esas cosas que sabes que están hechas con mimo y te van a durar toda la vida. 

Desde hace un tiempo hago las fotos de producto y redes sociales para Jola, la artista detrás de Slaska, y esta última semana hemos hecho fotos en el taller con el telar. Como se puede apreciar, es un trabajazo artesanal increíble. 

 

Y por último, justo antes de irme a Japón, hice nuevas fotos para Vera & the birds y qué placer. Ya os hablé de la marca en un post anterior pero me repito: si os gusta la cosmética natural sin parabenos ni colorantes artificiales (además de cruelty free y made in Spain), esta marca os encantará. 

 

Estoy cerrando nuevos proyectos estas semanas y tengo muchas ganas de empezar con ellos.

¡Ya os contaré!

🙂