He aquí la segunda y última entrega de las que han sido nuestras últimas vacaciones. Y qué vacaciones.

Como os contaba en el anterior post, aprovechando la necesaria escala en Los Ángeles para llegar finalmente a Hawaii, estuvimos unos días viajando por California tachando cosas de la lista de sitios que nos quedaban por conocer. Tres días después de pisar tierras americanas, pusimos rumbo a las islas en las que pasaríamos los próximos 11 días.

 

El archipiélago de Hawaii está formado por la friolera de 19 islas y atolones según Wikipedia. Lamentablemente no todas ellas están habitadas y la cosa se queda en 6 islas principales: Oahu (donde está Honolulú, la capital), Hawaii (conocida como Big Island), Maui, Kauai, Lanai y Molokai.

Cuando empezamos a planear el viaje, el marido Hugo se metió una panzada a estudiar qué islas eran mejores para según qué cosas y cuánto era el tiempo óptimo que pasar en cada una de ellas. Evidentemente no podíamos ir a todas en once días así que, tras mucho pensar, decidimos que sólo iríamos a tres: Big Island, Maui, y Kauai.

Pese a que Ohau es la isla más habitada y más famosa porque la capital está ahí, también es la más turística. En contraste con las otras islas, nos pareció un poco Benidorm y que no nos ofrecía tanto de lo que andábamos buscando. El tiempo era limitado y tomamos la decisión de sacarla de la ruta.

Una vez trazamos el itinerario, venía elegir las fechas. Sin pensarlo demasiado reservamos todo para la primera quincena de Septiembre y ERROR no haber mirado que, aunque en general el tiempo es siempre bueno y viven en un eterno verano (esto fue con lo que yo me quedé), esa es la época de huracanes en todo el Pacífico.

Este año ha sido especialmente demoledor para el archipiélago de Hawaii porque, habiéndose librado siempre de ellos por su estratégica localización en medio de la nada, se ha visto afectado de lleno por dos huracanes bien grandes y bien seguidos uno detrás del otro (uno diez días antes de ir nosotros, y otro los últimos días que estábamos ahí).

También hay que decir que las previsiones del tiempo en Hawaii son pura brujería. Había días en los que mi Iphone decía que iba a llover y hacía un sol radiante y 30 grados. En resumen: Si vas, olvídate de tener el control sobre el clima y llévate un poco de todo en tu maleta.

Y ya que estoy soltando datos básicos, hablemos de cómo es de caro o no caro ir a Hawaii. Como estado de Estados Unidos que es, en cuanto a alojamientos ronda los mismos precios que comentaba en el post de California: raro es encontrar algo decente por menos de 100 dólares la noche. Los precios medios de la comida y la fruta también se parecen mucho lo cual es bastante irónico porque ahí la fruta crece como las flores y yo me esperaba que fuera más barata. Pero no.

Para moverte entre islas, la única opción es el avión. No está generalizado ni mucho menos el uso de barcos entre islas aunque estén cerca una de la otra. Nosotros volamos con Hawaiian Airlines para todas nuestras conexiones, incluido el trayecto desde Los Ángeles.

También es necesario alquilar un coche y 100% recomendable que en todas las islas a las que vayas elijas un Jeep. Lejos de ser una paletada de turista (que un poco lo es), hay muchas carreteras y caminos que exigen que tu coche tenga tracción en las cuatro ruedas porque sino te quedas en el sitio. Literalmente.

Si en este punto te estás preguntando cuánto cuesta ir a Hawaii + Los Angeles y estar dos semanas viajando con tu pareja, a nosotros nos costó en torno a 6.000 euros. Dentro de este presupuesto aproximado están los alojamientos, los coches, la gasolina y la comida (la mayoría de las veces de supermercado). Nosotros cuando viajamos no vamos al lujo 24/7 y, aunque también nos damos nuestros caprichos, solemos ir a sitios bien normales y modestos.

Y dicho esto, voy isla por isla.

 

HAWAII (BIG ISLAND)

La isla de las playas paradisiacas y los volcanes.

Fue nuestro primer contacto con Hawaii y donde pasamos 5 de los 11 días que estuvimos viajando por el archipiélago. Al ser la más grande de todas en superficie, es a la que dedicamos más tiempo.

Nos quedamos en el Hotel Manago, fundado en 1917 por un matrimonio inmigrante procedente de Japón y conocido por ser el hotel más antiguo de la isla. Además, su restaurante abierto al público, es también famoso por lo bueno que está (y damos fe que así es).

Es un sitio sin lujos, limpio, y barato que nosotros sentíamos como casa. Nos sentíamos felices con lo básico y en un sitio tan familiar.

En general, me resulta difícil poner en palabras cómo fue de maravillosa nuestra experiencia en Big Island y lo a gusto que te hace sentir todo el mundo; es difícil explicar lo sencilla que es la vida en esta isla y lo relajado que uno se siente estando en ella.

Siempre he pensado que las islas son como micromundos; que el ritmo de vida y la personalidad de su gente es especial. En Hawaii lo constaté x 1000.

Los días que pasamos en Big Island estuvimos de playa en playa, cada cual más espectacular. Si me pongo a escribirlas todas igual no termino nunca así que voy a recomendaros una aplicación que a mí me cambió la vida y que es tremendamente útil para recomendar sitios a los que ir a tus amigos.

Se llama Mapstr y básicamente es un mapa en el que vas agregando lugares de todo tipo: qué ver, dónde comer, parques, playas, tiendas, todo. Es como un mapa de google pero más fácil de compartir porque simplemente tienes que seguir a esa persona para ver su mapa y poder añadir sus tips al tuyo propio. Además es súper customizable y puedes hacer tus propias categorías.

Mi usuario es @beatriztormenta y estaré encantada de daros acceso a mi mapa.

En él podréis encontrar todas las playas y sitios a los que fui en Hawaii en general, no sólo Big Island. También lo estoy rellenando poco a poco con el resto de ciudades del mundo y quién sabe, igual os sirven tips para otro viaje.

El mapa se ve tal que así y están todos los sitios a los que fuimos y que debéis ir pero aún así os hago una lista de mis favoritos 🙂

 

 

Maniniowali Beach

Está en la lista de las playas más bonitas en las que ver la puesta de sol en Big Island y oye, es verdad.

 

 

Makalawena Beach

Sin duda una de mis favoritas por siempre jamás. No solo porque estaba vacía (que eso es más común de lo que parece en Hawaii y no es nada difícil estar solo en una playa paradisiaca) sino porque además, para llegar a ella, tienes que hacer una caminata de una media hora por un camino de lava solidificada y palmeras. Me encantó.

Y bueno, la recompensa también fue lo máximo.

 

 

Waipio Valley

No sé cómo describir este lugar porque me quedo corta con cualquier cosa que se me ocurre. Naturaleza a lo bestia, selva, una playa salvaje de arena negra, cascadas, caballos pastando por el bosque. Un must como una casa y si vas no te lo puedes perder.

La bajada a esta playa tiene la cuesta más inclinada de Estados Unidos (sí, lo que oyes). Te puedes hacer una idea de lo que nos inclinó el coche. Unicamente si tiene tracción en las cuatro ruedas te dejan bajarlo y sino tienes que hacer el camino andando (es como hora y media de bajada y lo que luego tardes tú en volver a subir).

Merece 200% la pena ir y el paisaje es de esos que ves pocas veces en la vida.

 

 

Papakolea Green Sand Beach

Para muchos es una de las playas más bonitas del mundo. Por el nombre que tiene igual ya te has podido imaginar porqué. La arena de esta playa es verde y está formada por miles de millones de mini piedritas y minerales verdes. El camino para llegar es un poco odisea y algo confuso porque, en teoría, esta prohibido acceder con el coche pero verás que algunos locales conocedores del terreno lo hacen.

La razón de esto es que, debido a las lluvias y a la calidad del suelo, es un terreno en constante transformación y lo mismo te metes con el coche y no sales. La caminata desde el parking hasta la playa es de unos 45-50 minutos pero verás que hay camionetas que te llevan por 20 dólares (timo total).

Nosotros tuvimos la inmensa suerte de que una americana con una pick-up enorme se ofreció a llevarnos en la parte de atrás y sólo tuvimos que caminar a la vuelta. Y aquí os confirmo que meterse con el coche es una locura y, aunque la experiencia fue divertida con ataque de risa incluido, casi salgo volando en varias ocasiones y el coche casi no pasa por el camino en otras tantas. El paseo no se hace nada duro y vas recorriendo la costa y atravesando un campo precioso.

 

Y ya que estoy hablando de playas os cuento que ver tortugas, delfines y vida salvaje es bastante fácil. Aunque yo me quedé sin ver delfines, sí pude bañarme con una tortuga en un arrecife de coral y fue mágico. También decir que para los hawaianos es súper importante la vida animal de la isla y en general preservarla tal y como está.

 

 

A la hora de bañarte en el mar, verás que son estrictos con la crema del sol que utilizas y es necesario que compres una especializada que no contenga ingredientes dañinos para los animales. En cualquier supermercado encontrarás cremas óptimas y son las que debes usar.

Y ahora, hablemos de comida.

Hawaii tiene una oferta culinaria que te vuelves loco de lo rica que está. Además del ya conocido poke que debes probar al menos una vez, también es típico el loco moco, las malasadas, los bowls de açai, y muchas más cosas consideradas tradicionales que son impronunciables para mi pero que están deliciosas.

Aunque el nombre de moco loco no te suene apetecible del todo, créeme que está buenísimo. El mejor sitio en el que tomarlo en Big Island y que trae adeptos desde todos los rincones de la isla se llama Tex Drive-In. Es un plato combinado que contiene arroz, una hamburguesa en una salsa mágica que no sé de que es pero que alucinas, y un huevo frito encima. Parece una guarrada pero no lo es.

Ahí también podrás probar las auténticas malasadas que vienen a ser unos bollitos que saben como a donut y croissant a la vez y que están rellenos de sabores: desde el clásico chocolate hasta la crema de mango ( yo comí ese y os lo recomiendo).

Si quieres tomar un plato de auténtica comida hawaiana, debes ir Kaaloa`s Super Jr. Tienen tres platos o cuatro en el menú y, aunque no sabría decir qué comí, diré que estaba buenísimo. Cuando entres en el local pensarás que es todo menos un restaurante pero la realidad es que es uno de los más famosos de toda la isla.

En cuanto a fruta, no te vayas sin tomar piña y mango aunque sea del supermercado. Antes de ir leímos por internet eso de «Cuando pruebes la piña de Hawai pensarás que no has tomado piña de verdad en tu vida hasta ese momento». Y es verdad.

Después de 5 días siendo dos niños muy felices pusimos rumbo a la siguiente isla.

 

MAUI

Pese a ser una isla mucho más pequeña que Big Island es superficie, está mucho más americanizada. No tiene las mismas playas y los mismos paisajes y es mucho más turística. Esto nos apenó un poco al principio pero no os dejéis engañar por la primera impresión de nada, nunca.

Pasamos dos días en Maui y lo que nos había llevado a parar en ella fue la idea de recorrer lo que se conoce como la «Road to Hana»Es una carretera que va desde Kahululi hasta Hana y cuyo recorrido está lleno de playas, cascadas, bosques tropicales, y mil sitios en los que ir parando con el coche para bañarte, hacer trekking y fotografiarlo todo.

El trayecto es de 2 horas en coche pero, parando en los diferentes sitios, nosotros tardamos unas 8.

Antes de ir hicimos una selección de todos los sitios donde parar que encontramos en diferentes blogs y están todos marcados en mi mapa de Mapstr:

 

 

De entre todo lo que hicimos lo que seguro os recomiendo es:

  • Garden of Eden: Si los jardines botánicos de Europa son bonitos, imaginad los de Hawaii. La naturaleza es bestial pero lo es aún más su flora. Yo, loca de las flores por excelencia, nunca había estado en un lugar que hiciera tanto honor a su nombre. Además de ser un espacio bonito, está súper bien cuidado y me parece un sitio perfecto en el que tener una experiencia selvática al 100% (eso sí, compra repelente de mosquitos. Es FUNDAMENTAL).

 

  • Waianapanapa Black sand beach: Es una de las últimas paradas antes de llegar a Hana y merece la pena que hagas todo el camino sólo para bañarte aquí. Como bien dice su nombre, la arena es toda negra y toda la playa está rodeada de piedra volcánica y selva.

 

 

Aunque la «Road to Hana» es todo un must en la isla y desde luego tiene paradas que son espectaculares, yo lamenté que estuviera tan llena de gente. Pienso en las personas que me contaron su experiencia cuando fueron hace años y eso era otra cosa: poca gente, locales residentes en la isla y muchos menos turistas.

Después de una experiencia tan mágica y auténtica en Big Island, Maui fue como una inmersión en el Estados Unidos de los resorts y donde disfrutar de la naturaleza y del modo de vida autóctono se hizo más complicado. No me arrepiento de haber ido ni mucho menos pero si me preguntasen si recomiendo ir a Maui diría que no especialmente. Creo que puedes encontrar cosas muy similares e incluso mejores en Big Island o en Kauai.

Y dicho esto, pasamos a la última isla.

 

KAUAI

Cualquiera al que le preguntes que haya ido te dirá que es la isla más bonita y yo, te lo confirmo. Conocida también como the garden island, es la  isla por excelencia de las selvas, bosques, cascadas, praderas, montañas y todo lo que se te ocurra. Naturaleza en su estado más puro y bestial (todo tamaño XXL).

Con decir que aquí se rodó Jurassic Park creo lo digo todo.

 

 

No es casualidad que también sea la isla en la que más llueve y en la que hay más superficie de selva (de hecho sólo puedes acceder a un 20% de toda la isla y no hay tantas carreteras como podrías imaginar). Nosotros tuvimos la mala suerte de que, de los 4 días que estábamos, nos llovió muy intensamente dos porque pasó un huracán muy cerca.

Esto también hizo que no pudiéramos hacer una de las actividades por excelencia de la isla y todo un must: pasar un día recorriendo en barco la Na Pali coast. Es una de esas zonas de la isla inaccesibles por carretera y la única forma de verla es por mar o por aire. Si vais, tenéis que hacerlo sí o sí.

En el mapa tenéis también todas las playas, miradores y cascadas que no podéis perderos.

 

 

Como isla llena de montañas, selva y lluvia, también hay mucha niebla. Jamás olvidaré aquel día caminando por una carretera vacía en medio de un bosque de árboles gigantes y rodeada de niebla. Felicidad pura.

 

 

En cuanto a dónde comer en Kauai, os traigo unas recomendaciones que debéis apuntar y quedaros con ellas:

  • Makai Sushi: Aquí podrás comer el poke nº1 de isla. Es un puesto situado dentro de un mercado que reconocerás por la cola de gente que llega hasta la puerta. Si no sabes lo que es, el poke es una ensalada de pescado fresco típica hawaiana que está aderezada con diferentes salsas y condimentos y que podrás encontrar acompañada de arroz o no. 100% recomendable y, cuando lo pruebes, cualquier otro poke que tomes te parecerá que está a años luz.

 

 

  • Anake`s Juice Bar: Si el Makai Sushi es el restaurante nº1 en Kauai según Trip Advisor, este local de açai bowls y zumos naturales, es el nº2. Está situado dentro del mismo mercado que el local de poke así que más cómodo imposible.

 

 

  • Mark`s place: El local perfecto si lo que te apetece es volver a tomar moco loco. Aquí el plato combinado es más copioso y lo acompañan de otras ensaladas hawaianas también muy buenas.

 

 

Después de 4 días, volvimos a Los Ángeles donde pasaríamos un día antes de poner rumbo a casa otra vez. El viaje a Hawaii fue una experiencia increíble y maravillosa que sin duda recomendaría.