Una parte fundamental de todo este proyecto llamado mi blog, es compartir mis viajes
por el mundo.
Como contaba en uno de los posts anteriores, mi forma favorita de salir de las crisis
creativas que de tanto en tanto se instalan en mi vida, es viajando.
El último de esos viajes exprés, ha sido a Roma. Qué ciudad. Qué comida. Qué todo.
La única vez que había estado fue hace 10 años y no me acordaba de mucho. Mi único
recuerdo es que llovía mucho y había mucha gente. Mis ganas de volver y quitarme
ese recuerdo de la ciudad vinieron después de ver The Young Pope, la serie de Paolo
Sorrentino ( que debéis ver por cierto).
Además, me chivaron que la mejor época del año para ir era Octubre-Noviembre
porque no hace calor infernal ni hay tantos turistas. Y es verdad.
A la pregunta, qué hice en Roma, diré que las típicas cosas que ponen en cualquier
guía turística. Como mis recuerdos estaban borrosos, tuve que crearlos de nuevo y
visitar cada monumento, museo, y barrio típico de Roma, así que no tengo tips
concretos que añadir si lo que estás pensando es en ir.
Aún así, sí tengo mi TOP3 de las cosas que mas me gustaron:

1- Los Museos Vaticanos

Lejos de ser una persona devota y religiosa, los Museos Vaticanos son, de lejos, una de las cosas más impresionantes que
he visto en mi vida. No sólo llama la atención todo lo que hay ahí dentro ( esa gente
atesora a base de bien) sino cómo es todo eso que tienen.
No podía dejar de mirar al techo, las paredes, y hacer fotos de todo, aún sabiendo que
ninguna le hacía justicia.
Haces un recorrido largo y espectacular hasta llegar al colofón: La Capilla Sixtina.
Después de haber visto todo lo anterior, fue la guinda del pastel. Es verdad que quizá
no es tan impresionante como cabría pensar, pero me sucede que, cuando mis ojos
ven obras históricas e icónicas como lo es esta, siempre se me ponen los pelos un poco
de punta. Como que pienso: Qué fuerte, estoy viéndolo en persona.

2- Los jardines de Villa Borghese

Aka, el parque del Retiro de Roma. Imaginad un espacio público todo verde lleno de arte en forma de estatuas romanas increíbles, un lago, y ocas. Es un sitio espectacular en el que echar el día paseando. 

3- Barrio de Trastevere
Para mí, el barrio con más encanto de toda Roma y que debe ser una parada obligatoria. Además de bonito, se come de miedo y bastante barato. Os recomiendo el restaurante Tonnarello si lo que queréis es buena comida casera italiana.

Para variar, hice un montón de fotos de absolutamente todo lo que veía porque me resultaba imposible no hacerlo. Entendible por otra parte, ¿no? 

Ciao!