Como persona que tiene lo contrario al síndrome de Diógenes, los cambios de armario me encantan porque son una oportunidad perfecta para dar salida a todo lo que no necesito y donarlo a los que sí.

En esas limpias de ropa sólo me quedo con lo que seguro sé que me voy a poner y, como en cada cambio de estación, salen a la luz mis piezas favoritas de la temporada. Este Otoño las elegidas son:

 

La falda de flores de Little UFO.

Aún me acuerdo de la primera vez que vi a Alba (la persona detrás de todo lo bonito de esta marca), en persona. Llevaba mucho tiempo siguiendo su cuenta de Instagram y para mí, antes de ser Alba, era @disfrazdetigre y yo, su mayor admiradora.

Estaba trabajando en el Starbucks poniendo cafés cuando entró ella pidiendo un chai tea latte. A mí, en mi torpeza, me salió decirle con sorpresa: ¡Eres Disfraz de Tigre! Desde ese momento nos desvirtualizamos y nuestra amistad trascendió más allá de las redes.

En estos años, Alba ha lanzado su propia marca de ropa y accesorios hechos a mano y cosidos por ella misma y de la que yo soy muy fan: Little UFO.

De entre sus productos, mi favorito y con el que no me puedo sentir más representada, es la falda Margot. Como creo que el talento merece reconocimiento y que no hay nada más bonito que apoyar a quien emprende, se la he comprado y coronado falda favorita para este Otoño.

 

 

El sombrero Bailey 

Nunca hubiera imaginado posible verme guapa con un sombrero ni siendo capaz de comprarme uno. Me pasa con todos los accesorios para la cabeza que acabo sintiendo que voy disfrazada (y nada más lejos de la realidad).

El año pasado me lancé y me compré un sombrero gris bueno de la marca Bailey porque ya que haces algo, hazlo bien.

 

 

Combinado con un suéter de cuello alto y la falda Margot, he aquí el look otoñal definitivo.

 

 

Los botines de &Other Stories

Estoy haciendo un esfuerzo enorme en ser mayor y dejar de usar Vans para todo. Como me pasaba con el calzado de verano, no me resulta fácil encontrar zapatos con los que me sienta 100% yo misma. Siempre me veo algo rara aunque no me doy por vencida en mi búsqueda.

Todo el calzado de invierno que tengo son una botas con cordones que me resisto a tirar pese a que están destrozadas y mis botines de &Other Stories, AKA, los botines que he decidido usar hasta desgastar este Otoño.

Los compré también el año pasado en un viaje a Roma en el que se me fue la olla y me pareció una buena idea no tener una maleta en la que meterlos pero aún así, comprarlos.

 

 

La cazadora peluche de leopardo

No sé cuántos años tiene ni cuántas cribas de ropa ha sobrevivido. La compré de adolescente cuando el leopardo era lo más y antes de que fuera choni. La he conservado todo este tiempo porque tenía la esperanza de que tiempos mejores para el estampado de leopardo llegarían, y así es. El animal print ha vuelto y yo he sacado mi cazadora peluche a pasear.

 

 

 

La diadema de plumas

En toda limpia de ropa un poco exhaustiva nunca faltan las sorpresas. En lo alto de un armario de casa de mis padres apareció una caja con dos tocados míos de Mimoki de hace no sé los años. En concreto, la diadema de plumas era de mi amiga Inés que, antes de deshacerse de ella, me la regaló.

Nunca en mi vida me la había puesto hasta el otro día y todo lo que me salía pensar en ese momento era que llevar plumas en la cabeza había sido la mejor decisión que había tomado en todo el 2018.

Ríete tú de mi temor a parecer que voy disfrazada. ¡Já!